(81) 2165 2020, (81)2165 4080, WhatsApp 81 3055 7068 [email protected]

A pesar de que el cáñamo y la marihuana son plantas de la misma especie, las diferencias entre los dos son muy significativas. En este artículo presentamos 6 razones por las cuales es importante referirse a cada una por su nombre.

1. El cáñamo y la marihuana son distintas

 Aunque el cáñamo y la marihuana son miembros de la misma especie de planta «Cannabis Sativa», existen muchas diferencias genéticas y prácticas entre ellas, las cuales las hacen distintas entre sí.

El cáñamo se cultiva al aire libre alrededor del mundo por su uso como alimento, aceite o fibra. Crece alto y resistente, además, genéticamente sus niveles de tetrahidrocannabinol (THC) son casi nulos. Las flores de cáñamo contienen menos del 0.3% de THC, el compuesto activo que cusa efectos psicoactivos, esto es 33 veces menos que la cepa de marihuana con menor concentración. Por otro lado, la composición química del cáñamo está dominada por el compuesto no psicoactivo conocido como cannabidiol (CBD).

La marihuana se cultiva normalmente en interiores, específicamente para producir flores, las cuales son cosechadas para fines recreativos. Sus flores pueden contener altas concentraciones de THC desde un 10% hasta un 30%.

2. El cáñamo es un cultivo versátil; la marihuana es cultivada para una sola razón

 Mientras que la marihuana se cultiva tradicionalmente para su uso recreativo, el cáñamo se cultiva para usos diversos como: alimento, aceite, fibra entre muchos otros más. Se puede utilizar para hacer una gran variedad de productos, por ejemplo: textiles, papel e incluso una mezcla parecida al concreto llamado «hempcrete», además, puede servir como alimento tanto para personas como para animales. Sus semillas se pueden comer crudas, molidas en harina, prensadas en aceite o pueden ser utilizadas para hacer leche de cáñamo.

El aceite de cáñamo puede ser mezclado en productos de cuidado personal como lociones. Su fibra puede ser utilizada para producir cuerdas, plásticos biodegradable y biocombustibles.

3. La confusión contribuye a la sobrerregulación

 La confusión en torno a que el cáñamo y la marihuana son lo mismo alienta a los legisladores a aprobar leyes y reglamentos sobre el cáñamo que son innecesarios. El cáñamo jamás será cultivado para usos recreativos por su baja concentración de THC, por lo que es innecesario que sea regulado del mismo modo que la marihuana.

El cáñamo debe ser diferenciado y promovido como un producto agrícola para ser cultivado y usado en la industria libremente para producir una amplia gama de productos de calidad.

4. Genera una «marca» injusta para el cáñamo

 Durante años ha habido un estigma en torno a la marihuana y los individuos que la consumen. Al referirse incorrectamente al cáñamo como marihuana, se contribuye al estigma que se coloca alrededor del cáñamo, en lugar de que sea conocido por ser una planta no psicoactiva con propiedades beneficiosas las cuales no tienen nada que ver con el uso recreativo.

Al llamar al cáñamo y a la marihuana con su nombre correcto, ayudamos a comprender mejor las diferencias de entre los consumidores.

5. Puede dificultar desarrollos tecnológicos y la investigación

 Unir el concepto de cáñamo-marihuana en vez de reconocerlos como variedades distintas, puede desalentar los desarrollos tecnológicos y de investigación. Los políticos y funcionarios que no reconocen las diferencias pueden dificultar los esfuerzos científicos interesados en trabajar con el cáñamo debido a su injusto apego a la marihuana.

Investigadores alrededor del mundo suelen enfrentarse a las estrictas regulaciones y restricciones de la marihuana que dificultan el volumen de investigación y la recolección de datos sobre el cáñamo.

Una vez que los legisladores entiendan que hay diferencias significativas, será sencillo fomentar los desarrollos tecnológicos y de investigación relacionados con el cáñamo.

6. El cáñamo es un cultivo sustentable y amable con el medio ambiente

 El cáñamo es bueno para el medio ambiente. Durante miles de años ha crecido sin intervención humana, por lo tanto, no requiere químicos y normalmente se cultiva sin pesticidas. De hecho, las raíces profundas del cáñamo lo convierten en un buen renovador del suelo y rompen el cultivo entre siembras de granos. Se ha utilizado para extraer metales pesados de sitios mineros y es un proveedor de nitrógeno bruto en tierras que habían sido agotadas de sus nutrientes.

Además, el cáñamo consume menos agua y produce más plantas por acre que el algodón, por lo que es una opción más ecológica para la producción de ropa, textiles duraderos y cuerdas. De este modo, el cultivo del cáñamo puede reducir nuestra huella de carbono y ayudar a combatir el calentamiento global.

Por su rápido ciclo de crecimiento y su capacidad de poder crecer muy cerca una planta de otra, crean una densidad muy alta de cultivo. Esto lo convierte en un cultivo altamente sustentable.

Visite nuestra página para saber más sobre el cáñamo y el cannabidiol.

Llámanos
WhatsApp chat

Send this to friend